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Sepia

Síndrome de Intestino Irritable

El síndrome de intestino irritable (SII); es un grupo de síntomas que juntos afectan al intestino grueso. Este síndrome se puede presentar a cualquier edad,  pero por lo general es más común en personas menores de 45 años, y en mujeres se presenta 2 veces más que en hombres. Aunque no se conoce una causa específica, varios factores pueden contribuir al SII, como el estilo de vida, las alergias, una infección o una cantidad anormalmente grande de bacterias que crecen en el intestino. Ciertos alimentos y el estrés muchas veces pueden desencadenar los síntomas. A menudo, los cambios en la dieta, el manejo del estrés y un estilo de vida saludable que incluya actividad física de forma regular pueden mantener el SII bajo control.


Síntomas

Los síntomas del SII varían, pero generalmente incluyen uno o más de los siguientes:

  • Dolor abdominal
  • Calambres
  • Estreñimiento o diarrea
  • Hinchazón
  • Gases intestinales

Disparadores

Las personas con SII tienen un tracto intestinal sensible en el que el estrés y la dieta pueden jugar un papel importante.

  • Estrés. El colon contiene nervios que se conectan al cerebro. Para las personas con SII, el estrés puede estimular espasmos en el colon, causando malestar y dolor.
  • Dieta. Algunas personas con SII notan que los síntomas empeoran después de comer comidas muy pesadas o con gran contenido de grasas. Debemos tener en cuenta que cuando los síntomas empeoran luego de tomar leche o consumir productos lácteos, esto puede deberse a la intolerancia a la lactosa.

Cambios para mejor

La mejor forma de manejar el SII es identificar qué es lo que desencadena los episodios de malestar y luego trabajar para eliminarlos o minimizarlos. Si bien la medicación, el control del estrés y los probióticos pueden ayudar, la atención se centra en la dieta y los hábitos alimenticios. Ambos pueden tener un impacto significativo. Los cambios simples en la dieta pueden ofrecer alivio y reducir futuros brotes o empujes.

Recomendaciones:

  • Establecer hábitos alimenticios regulares. Comer a horas regulares.
  • Comer comidas pequeñas y frecuentes en lugar de comidas grandes. Esto facilitará la cantidad de comida que transita a través de tu tracto intestinal.
  • Consumir alimentos ricos en fibra. Frutas enteras, vegetales, leguminosas y granos integrales, incluyendo avena arrollada, arroz integral y pan de trigo integral. Haz los cambios lentamente. La fibra ayuda a mover los alimentos a través del intestino, pero lleva tiempo que el cuerpo se adapte a comer más. Agregar demasiado rápido puede provocar gases, hinchazón y calambres.
  • Beber suficientes líquidos. La fibra extrae agua del cuerpo para mover los alimentos a través del intestino. Sin suficiente agua y líquidos puede causar estreñimiento.
  • Tener cuidado con lo que tomas. El alcohol y la cafeína irritan el intestino; esto puede causar diarrea. Los edulcorantes artificiales que contienen  sorbitol, manitol y xilitol también pueden causar diarrea. Por otro lado, las bebidas carbonatadas pueden producir gas.
  • Identificar problemas. Llevar un diario de alimentos durante los brotes o empujes puede ayudarte a descubrir qué es lo que estás comiendo que te está causando un problema.

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